Los salarios volvieron a perder contra la inflación en enero y en un año acumulan un retroceso del 7,4%

Se deteriora el poder de compra de los asalariados. El salario promedio de bolsillo llega a $ 56.523. Las paritarias se están firmando por debajo de la inflación esperada por el mercado.

En enero y por tercer mes consecutivo, los salarios formales o registrados perdieron frente a la inflación: aumentaron el 1,8% mientras la suba promedio de los precios fue del 4%. Y en los últimos 12 meses, acumulan una pérdida de 10,2 puntos que equivalen a un retroceso salarial del 7,4% porque las remuneraciones subieron el 28,3% y la inflación interanual alcanzó al 38,5%.

Los datos de salarios corresponden al RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) que, a enero, sumaron en promedio de $ 68.100,73 brutos, según el informe oficial del Ministerio de Trabajo. Un año atrás, era de $ 53.070.21.

En enero de 2020, el RIPTE tuvo un alza del 7,1% — en contraste con el 1,8% en igual mes de 2021 – por el aumento por decreto de suma fija que benefició en mayor proporción a los sueldos más bajos.

Por tratarse del sueldo bruto, a los $ 68.100,73 habría que descontar el aporte de jubilación y salud del trabajador (17%) para determina el “sueldo de bolsillo”. Son $ 56.523,60 y, eventualmente, sumar el salario familiar por hijo lo que podría rondar “en mano” entre $ 60.000 y $ 65.000, valores que se aproximan al costo de la canasta familiar de pobreza de un matrimonio con 2 chicos que, según el INDEC en enero, fue de $ 56.458,84. De aquí se infiere que al menos la mitad de los trabajadores formales gana menos de los $ 50.000 mensuales en mano.

La caída del salario fue intensa en los últimos 3 meses por cuanto el RIPTE tuvo un alza del 5,2% mientras la inflación de noviembre-enero subió más del doble, 11,6%. Si se considera la suba del costo de la canasta de alimentos básicos – 14,6% – el resultado es más adverso.

Se descuenta que los salarios formales también retrocedieron en febrero y recién en marzo podrían empatarle o estar por encima de la inflación por los acuerdos salariales en cuotas que firmaron varios gremios. Además, por la pandemia entre marzo y mayo de 2020 los salarios casi no se movieron por lo que en esos meses estadísticamente podrían recuperar terreno, dependiendo, claro está, de la evolución de los precios.

Como índice salarial, el RIPTE se utiliza cada tres meses para fijar con el Índice Salarial del INDEC la mitad del porcentaje de movilidad de las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales. También para actualizar una vez por año el Mínimo No Imponible del impuesto a las Ganancias y, de aprobarse los cambios en Ganancias, para actualizar una vez por año el “piso” salarial de $ 150.000 bruto para quedar exento del pago de ese impuesto

Ismael Bermúdez

Clarín.com

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